Según los informes, la administración Trump está en discusiones sobre una posible adquisición de una participación en Intel, con el objetivo de expandir las capacidades de fabricación doméstica del fabricante de chips dentro de los Estados Unidos.
Si bien no se han revelado detalles específicos sobre el tamaño o la valoración de la posible participación gubernamental en Intel, los informes indican que el objetivo principal de estas conversaciones es mejorar la presencia de fabricación de Intel a nivel nacional. Bloomberg Inicialmente informó sobre estos desarrollos, aunque una fuente advirtió la publicación que la situación sigue siendo fluida.
Intel había anunciado previamente planes en 2022 para construir una instalación de semiconductores en Ohio bajo el liderazgo del entonces CEO Pat Gelsinger. Desde entonces, este proyecto ha encontrado retrasos. Durante su informe de ganancias trimestral más reciente, los ejecutivos de Intel declararon que la compañía «ralentizaría el ritmo» de la construcción en las instalaciones de Ohio. La compañía también confirmó la cancelación de otros proyectos de construcción internacional y anunció reducciones de la fuerza laboral.
Este posible movimiento hacia la propiedad gubernamental de Intel sigue un cambio reciente en la postura de la administración hacia la empresa. El presidente Donald Trump había pedido previamente la renuncia del CEO Lip-Bu Tan debido a las conexiones percibidas con China. Sin embargo, después de reunirse con el CEO Lip-Bu Tan, el presidente Trump parecía adoptar una visión más favorable del líder de la compañía.
Un representante de Intel proporcionó una declaración a Bloomberg, afirmando el «profundo compromiso de la compañía para apoyar los esfuerzos del presidente Trump para fortalecer la tecnología estadounidense y el liderazgo de fabricación». El representante agregó: «Esperamos continuar nuestro trabajo con la administración Trump para avanzar en estas prioridades compartidas, pero no vamos a comentar sobre rumores o especulaciones».




