Según los informes, la policía serbia implementó un nuevo software espía, NoviSpy, para monitorear a periodistas y activistas, según un informe por Amnistía Internacional. El uso de herramientas avanzadas para descifrar teléfonos como Cellebrite permitió el acceso ilegal, lo que generó preocupaciones sobre la privacidad digital en la región.
Cómo el software espía NoviSpy supuestamente ayudó a la policía serbia a atacar a los periodistas
El extenso informe de 87 páginas de Amnistía Internacional revela detalles sobre la combinación de software espía y tecnología para descifrar teléfonos empleada por las autoridades serbias. En particular, el informe incluye hallazgos de un software espía desconocido anteriormente para Android llamado NoviSpy, que permite a las autoridades capturar datos personales confidenciales, incluida la capacidad de activar el micrófono o la cámara de un objetivo de forma remota. El informe destaca el caso específico del periodista independiente Slaviša Milanov, quien sufrió una violación de su privacidad cuando la policía lo detuvo en febrero y supuestamente comprometió su teléfono móvil.
La detención de Milanov fue aparentemente por una prueba de drogas, pero cuando fue liberado, notó una actividad inusual en su teléfono y la imposibilidad de acceder a Wi-Fi y datos móviles. Un análisis realizado por Amnistía encontró evidencia de la combinación Cellebrite-NoviSpy en su dispositivo. «Fue una sensación muy desagradable», afirmó Milanov, expresando confusión y enfado por el incidente. Sospecha que las autoridades pretendían presionarlo y recopilar información sobre sus conexiones y fuentes.
Los hallazgos apuntan a una tendencia más amplia en la que el acceso físico a los dispositivos permite la instalación de software espía. Este método también se informó cuando el gobierno ruso detuvo a un ciudadano y luego infectó su teléfono inteligente con software espía. Amnistía enfatiza que el aumento de software espía como NoviSpy ilustra una evolución preocupante en las tácticas de vigilancia digital utilizadas contra la sociedad civil.
NoviSpy, aunque no es tan poderoso como el software espía Pegasus, aún representa amenazas importantes, ya que captura varios tipos de datos confidenciales de los teléfonos inteligentes comprometidos. Emplea métodos a través de la utilidad de línea de comandos Android Debug Bridge (ADB) a través de dos aplicaciones distintas: NoviSpyAdmin y NoviSpyAccess. Estas aplicaciones requieren amplios permisos para recopilar registros de llamadas, mensajes y contactos, mientras graban audio de forma sigilosa y capturan capturas de pantalla en múltiples aplicaciones, incluidas plataformas de mensajería como Signal y WhatsApp.
Los orígenes de NoviSpy siguen sin estar claros, ya que Amnistía afirma que podría haber sido desarrollado internamente por los servicios de seguridad serbios o subcontratado a desarrolladores externos. La evidencia sugiere que su desarrollo se remonta al menos a 2018. Estas herramientas brindan una capacidad alarmante para que el estado recopile datos de manera abierta, a través de medios legales, y de manera encubierta, mediante la explotación de software espía.
Se están llevando a cabo investigaciones sobre la participación de Cellebrite, la empresa israelí que proporciona tecnología de extracción de teléfonos a las fuerzas del orden. En respuesta a las acusaciones, Cellebrite indicó que está revisando las denuncias de uso indebido de su tecnología y que puede tomar acciones correctivas si se confirman violaciones de sus acuerdos de usuario final.
El informe de Amnistía indica que el Ministerio de Asuntos Exteriores de Noruega proporcionó herramientas Cellebrite a Serbia, pero reconoció que no había llevado a cabo la debida diligencia para mitigar posibles abusos contra los derechos humanos asociados con el despliegue de la tecnología. Una respuesta oficial del ministerio calificó la situación de alarmante, lo que significa la necesidad de investigaciones exhaustivas sobre el uso indebido de herramientas forenses digitales contra la sociedad civil.
Crédito de la imagen destacada: Lianhao Qu/Unsplash





