Tres ex miembros de la junta de Intel, Charlene Barshefsky, Reed Hundt y James Plummer, han propuesto en un artículo de opinión de la fortuna que la compañía «se vuelve privada» y se sometió a una reestructuración significativa después de las recientes adquisiciones de estaca por parte de Nvidia y el gobierno de los Estados Unidos. La recomendación de llevar a la empresa privada está destinada principalmente a cambiar el enfoque de Intel de cumplir con los objetivos financieros trimestrales para los accionistas públicos para concentrarse en el desarrollo de productos a largo plazo. En el artículo de opinión, los antiguos miembros sugieren que un consorcio liderado por los Estados Unidos debe adquirir todas las acciones de Intel que se negocian públicamente. Esta propuesta se produce después de que los mercados de capitales reaccionaron positivamente a la reciente asociación de Intel con NVIDIA, que fue vista como un impulso para las operaciones de Intel. Los autores argumentan que ir en privado permitiría a la compañía capitalizar este impulso sin las presiones inmediatas de los informes públicos. Un elemento central de la estrategia propuesta implica dividir Intel en dos unidades comerciales separadas y distintas. Una entidad se dedicaría al diseño de chips, mientras que la otra funcionaría como una operación de fabricación de semiconductores independiente, o fundición. Esta separación se basaría en los activos de fabricación avanzados existentes de Intel. La creación de una fundición exitosa e independiente con sede en EE. UU. Se presenta como una forma de reducir la dependencia actual de las principales empresas de diseño de semiconductores estadounidenses en fabricantes en el extranjero como TSMC, que actualmente domina el mercado. Según los antiguos miembros de la junta, una maniobra tan estratégica se alinearía fuertemente con la seguridad nacional y los intereses económicos de los Estados Unidos. Señalaron específicamente que establecer una fundición nacional formidable sería un logro significativo para los objetivos de tecnología y fabricación de la administración Trump. La medida abordaría preocupaciones de larga data sobre la concentración de la cadena de suministro de chips fuera de los Estados Unidos. El artículo de opinión también destaca la adquisición del talento como un beneficio clave de ser privado. Los autores sostienen que, como entidad privada, Intel estaría mejor posicionada para ofrecer paquetes de compensación altamente competitivos necesarios para retener y atraer talento de IA de primer nivel. Esto sería crítico para abordar el drenaje actual de talento de la compañía y avanzar en sus ambiciones en la inteligencia artificial y otras tecnologías emergentes. Los antiguos miembros proyectan que esta estrategia podría conducir a una recuperación corporativa significativa para 2028, generando miles de millones de dólares en valor para los contribuyentes estadounidenses mientras refuerza la seguridad nacional. La asociación NVIDIA se identifica como un catalizador inesperado que crea una oportunidad única para que Intel implemente una estrategia de este tipo transformadora. Sin embargo, los autores reconocen que su propuesta implica complejidades considerables. Estos desafíos incluyen las dificultades de sobrecarga y logística de la eliminación de todas las acciones públicas del mercado, así como la necesidad de abordar las preocupaciones e intereses financieros de los accionistas actuales durante la transición.




