Disney envió una carta de cese y desistimiento a Google el miércoles, alegando una infracción masiva de derechos de autor a través de sus modelos y servicios de inteligencia artificial. La empresa afirma que Google distribuye comercialmente imágenes y vídeos no autorizados de personajes de Disney sin permiso. La carta, vista por Variedadacusa a Google de operar como una máquina expendedora virtual que reproduce, renderiza y distribuye copias de la biblioteca protegida por derechos de autor de Disney a gran escala. Disney enfatiza la magnitud de la infracción y afirma que los sistemas de inteligencia artificial de Google generan estos materiales con fines comerciales. Esta actividad viola directamente los derechos de propiedad intelectual de Disney al explotar personajes y obras protegidos. Para agravar el problema, la carta señala que muchas imágenes infractoras producidas por los servicios de inteligencia artificial de Google llevan el logotipo de Géminis. Esta marca crea una falsa impresión de que Disney autoriza y respalda el uso de su propiedad intelectual por parte de Google. Tales implicaciones engañan a los usuarios y dañan el control de Disney sobre su marca. Ejemplos específicos de la carta incluyen personajes de películas como Frozen, El Rey León, Moana, La Sirenita y Deadpool, entre otras. Estos casos demuestran la amplitud del presunto uso no autorizado de Google en la amplia cartera de propiedades animadas y de acción real de Disney. Google no ha confirmado ni negado las acusaciones. Un portavoz afirmó que la compañía mantiene una relación duradera y mutuamente beneficiosa con Disney y tiene la intención de seguir colaborando con ellos. En cuanto a las prácticas de desarrollo de IA, el portavoz explicó que Google se basa en datos públicos de la web abierta. Para abordar las preocupaciones sobre derechos de autor, Google ha implementado controles que incluyen el ID de contenido extendido de Google para YouTube, que permite a los sitios y a los titulares de derechos de autor administrar su contenido. El mismo día de la carta de cese y desistimiento, Disney finalizó un acuerdo de tres años por mil millones de dólares con OpenAI. Este acuerdo integra los personajes icónicos de Disney en el generador de video Sora AI de OpenAI, lo que permite la generación autorizada de contenido con estas propiedades.




