Ford Motor Company y Renault Group anunciaron el martes una asociación para desarrollar y producir dos vehículos eléctricos asequibles de la marca Ford para el mercado europeo, cuyo lanzamiento está previsto para 2028, mientras Ford enfrenta una intensa competencia de fabricantes de automóviles chinos como BYD y SAIC Motor. Jim Farley, director ejecutivo de Ford describió la situación enfrenta a la empresa como “una lucha por nuestras vidas en nuestra industria”, destacando la urgencia de mantener la competitividad en Europa. Esta asociación sirve como estrategia clave para abordar esos desafíos. Según el acuerdo, Ford supervisará el diseño de los dos vehículos eléctricos, mientras que Renault se encargará del montaje en sus instalaciones del norte de Francia. Los vehículos utilizarán la plataforma tecnológica Ampere de Renault, que respalda la producción eficiente de vehículos eléctricos. La colaboración se extiende más allá de los vehículos eléctricos de pasajeros. Las dos empresas se han comprometido a «explorar» oportunidades para la producción conjunta de vehículos comerciales ligeros. Esta iniciativa se alinea con el plan de transformación europeo más amplio de Ford, que se centra en mejorar la agilidad y reducir los costos en una región dominada por ofertas de menor precio de los fabricantes chinos. Farley destacó la importancia estratégica del mercado europeo en un discurso preparado declaración: “Como empresa estadounidense, vemos a Europa como la primera línea en la transformación global de nuestra industria”. Y añadió: «La forma en que competimos aquí (cómo innovamos, nos asociamos e invertimos) escribirá el manual para la próxima generación. Estamos comprometidos con un futuro vibrante en Europa, pero ese futuro requiere que avancemos con mayor velocidad y eficiencia que nunca». Esta asociación se basa en los esfuerzos de Ford para adaptarse a la dinámica cambiante del sector automovilístico, donde las opciones eléctricas asequibles de competidores como BYD y SAIC Motor han ganado una importante cuota de mercado en Europa. Aprovechando las capacidades de fabricación y la tecnología de Renault, Ford pretende ofrecer vehículos eléctricos a precios competitivos adaptados a los consumidores europeos.





