Meta busca aprobación federal para ingresar al negocio del comercio de electricidad, con el objetivo de acelerar la construcción de nuevas plantas de energía para sus centros de datos, incluido un campus importante en Luisiana. Esta medida aborda las crecientes demandas de energía de las operaciones de inteligencia artificial al permitir compromisos directos con los desarrolladores.
Bloomberg informa que Meta y Microsoft han solicitado autorización a la Comisión Federal Reguladora de Energía para comercializar energía. Apple obtuvo una aprobación similar anteriormente, lo que le permitió participar en los mercados mayoristas de electricidad. Estas aprobaciones permitirían a las empresas de tecnología comprar y vender electricidad, facilitando un mayor control sobre las cadenas de suministro de energía en medio de la rápida expansión de los centros de datos. Meta afirma que el comercio de electricidad le permite a la empresa conseguir acuerdos de compra a largo plazo con plantas de nueva construcción. Este enfoque mitiga los riesgos financieros asociados con el exceso de compromiso al permitir la reventa del exceso de energía en los mercados mayoristas. Dichos mecanismos brindan estabilidad tanto para Meta como para los desarrolladores de energía, asegurando un financiamiento confiable para proyectos de infraestructura. Urvi Parekh, director de energía global de Meta, explicó a Bloomberg que los promotores de centrales eléctricas requieren compromisos de los compradores. Ella afirmó: “Los desarrolladores de plantas de energía quieren saber que los consumidores de energía están dispuestos a involucrarse en el juego”. Parekh enfatizó la urgencia y agregó: «Sin que Meta tome una voz más activa en la necesidad de expandir la cantidad de energía que hay en el sistema, no sucederá tan rápido como nos gustaría». Bloomberg destaca la escala de los requisitos energéticos para las iniciativas de IA de las empresas tecnológicas. Para el campus del centro de datos de Meta en Luisiana, se deben construir al menos tres nuevas plantas alimentadas por gas para satisfacer las necesidades operativas. Este ejemplo subraya las demandas de poder sin precedentes que impulsan tales estrategias corporativas.





