El 13 de enero, el gobierno chino ordenó a ciertas empresas de tecnología que compraran los chips H200 AI de Nvidia solo en circunstancias especiales, como investigaciones universitarias, según un informe de La información citando a dos personas con conocimiento directo. La directiva surgió cuando Beijing mantiene la cautela a la hora de reabrir completamente su mercado a Nvidia. Los semiconductores de la empresa impulsan las aplicaciones de inteligencia artificial y los centros de datos más avanzados del mundo. La semana pasada, las autoridades chinas solicitaron que algunas empresas suspendieran sus pedidos de chips H200. Este paso tiene como objetivo dar prioridad a las empresas nacionales en medio de los esfuerzos de China por liderar la inteligencia artificial. Los funcionarios describieron la instrucción como deliberadamente vaga. Requiere que las empresas adquieran los chips únicamente cuando sea necesario, sin definir ese término. Tal ambigüedad deja a las empresas inseguras sobre los escenarios permisibles más allá de las excepciones especificadas, como los proyectos académicos. China busca reforzar su infraestructura nacional de IA. Las autoridades alientan a las empresas locales a disminuir la dependencia de proveedores de tecnología extranjeros. Nvidia ocupa una posición desafiante, sorteando las restricciones de Washington junto con el impulso de Beijing hacia la autosuficiencia tecnológica. El portavoz de la embajada china, Liu Pengyu, abordó el asunto afirmando: “Como principio, garantizar el desarrollo fluido de la cooperación económica, comercial y tecnológica es de interés común tanto para China como para Estados Unidos”. El gobierno tiene la intención de celebrar más reuniones con empresas adicionales para emitir las mismas restricciones de compra. Los detalles aún no están claros sobre si estas sesiones ofrecerán nuevas instrucciones o aclaraciones.





