En CES 2026 en Las Vegas, iPolish presentó uñas inteligentes acrílicas prensadas que cambian de color mediante una carga eléctrica aplicada a través de una varita conectada a un teléfono inteligente, lo que permite a los usuarios cambiar de tono sin tener que visitar el salón. La tecnología se inspira en una escena de la película Total Recall de 1990, donde una recepcionista altera el color de su esmalte de uñas con un bolígrafo digital. iPolish ha desarrollado un equivalente funcional del mundo real para exhibir en CES 2026, que se llevará a cabo del 4 al 9 de enero en Las Vegas. La sala de exposiciones abre el martes después de las conferencias de prensa del lunes. Para operar las uñas, los usuarios cargan la varita y la vinculan con su teléfono para seleccionar el color deseado. Luego tocan la uña con la punta de la varita, generando una breve carga eléctrica que desencadena el cambio de color. La empresa proporcionó detalles limitados sobre el mecanismo y lo describió como un proceso electroquímico que ocurre dentro de la uña. Una sola uña requiere aproximadamente cinco segundos para el cambio, lo que hace que el proceso sea eficiente para los diez dedos. Cada uña admite hasta 400 colores distintos y soporta cambios de color ilimitados. Esta capacidad permite la coordinación con varios conjuntos o estados de ánimo sin comprometerse con una paleta fija hasta la próxima manicura o reemplazo. El juego inicial tiene un precio de $95 e incluye dos juegos completos de clavos de diferentes formas. Un conjunto presenta el corte Ballerina, que mide relativamente corto. El otro ofrece el corte Squoval, que se extiende más para distintas preferencias de estilo. Los usuarios seleccionan las formas por adelantado, ya que al remodelarlas se corre el riesgo de dañar el hardware integrado esencial para la funcionalidad del color. Los clavos de repuesto para unidades perdidas o rotas cuestan $6,50 cada uno, lo que brinda la opción de mantener el juego completo con el tiempo. El envío comienza en junio de 2026, después de lo cual la calidad del producto y la confiabilidad a largo plazo se pueden evaluar a través de las experiencias del usuario.





