Tras la aprobación de la administración Trump, Nvidia está aumentando la producción de chips de IA H200 después de que China ordenara más de 2 millones de unidades, mientras que la compañía tiene solo 700.000 en stock y busca la ayuda de TSMC para satisfacer la demanda, según Reuters. La aprobación estadounidense permitió las exportaciones de los procesadores H200 de Nvidia a China, lo que provocó la realización inmediata de un gran pedido de más de 2 millones de unidades por parte de clientes chinos. Este desarrollo se produce a pesar de las advertencias previas de China y la implementación de nuevas medidas destinadas a evitar que los chipsets de Nvidia ingresen a su mercado. Nvidia mantiene actualmente un inventario de 700.000 unidades de chipset H200. Este stock incluye 100.000 superchips GH200 Grace Hopper junto con los procesadores H200 estándar restantes. La empresa tiene la intención de enviar ambos tipos de chips para cumplir con parte de los pedidos chinos. Para abordar el déficit, Nvidia está contratando a Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC) para aumentar la capacidad de producción. TSMC planea comenzar a fabricar chips H200 adicionales en el segundo trimestre de 2026. Nvidia no ha revelado la cantidad exacta de chipsets H200 adicionales solicitados a TSMC. Cada chip H200 tiene un precio de 27.000 dólares del fabricante de chips estadounidense. Esta valoración se aplica a las ventas dirigidas a clientes autorizados en China bajo el marco de exportación con licencia. Nvidia abordó las posibles preocupaciones sobre el suministro en una declaración: «Las ventas con licencia del H200 a clientes autorizados en China no tendrán ningún impacto en nuestra capacidad de suministrar a los clientes en los Estados Unidos. China es un mercado altamente competitivo con proveedores de chips locales en rápido crecimiento. Bloquear todas las exportaciones estadounidenses socava nuestra seguridad nacional y económica y sólo beneficia a la competencia extranjera». Los clientes globales de Nvidia han expresado su preocupación por la capacidad de la compañía para asignar chips de manera equitativa entre Estados Unidos y China en medio del aumento de la demanda china. Estas preocupaciones surgen de las estrictas limitaciones de oferta existentes resaltadas por los niveles actuales de inventario. China no ha otorgado aprobación para los conjuntos de chips de Nvidia dentro de su mercado interno de IA, lo que deja en la incertidumbre si los esfuerzos acelerados de producción del H200 ayudarán en última instancia a Nvidia a penetrar en ese sector.





