El presidente electo Donald Trump cenó el miércoles en su resort de Mar-a-Lago con los dos hombres más ricos del mundo, Elon Musk y Jeff Bezos. La reunión refleja un cambio notable en las relaciones, ya que ambos multimillonarios han sido criticados anteriormente por Trump. Musk, que tiene una fortuna de más de 450.000 millones de dólares, se unió inesperadamente a la cena, mientras que Bezos, valorado en unos 240.000 millones de dólares, expresó optimismo sobre la presidencia de Trump. La cena es parte de una tendencia en la que los líderes tecnológicos buscan vínculos más estrechos con la administración entrante.
Trump cena con Musk y Bezos: un cambio en las relaciones tecnológicas
Musk y Bezos, ambos titanes de las industrias espacial y tecnológica, han tenido anteriormente una relación polémica, especialmente en lo que respecta a los contratos gubernamentales. Sus empresas, SpaceX y Blue Origin, competirán por lucrativos proyectos espaciales en los próximos años. Musk, que asesora frecuentemente a Trump, ha declarado que su conversación fue una «gran discusión». Bezos, que también respaldó a Trump recientemente, comprometió 1 millón de dólares para el fondo de inauguración a través de Amazon, lo que indica un cambio en su postura pública hacia el presidente electo.
Esta cena sigue una historia de tensión entre Trump y Bezos. Durante su primer mandato, Trump criticó a menudo a Bezos, apuntando a Amazon y The Washington Post por percibidos errores. Trump acusó a Amazon de no contribuir lo suficiente en impuestos y supuestamente manipular al Servicio Postal de Estados Unidos para su beneficio. Sin embargo, Bezos informó que ha visto un lado “más tranquilo” de Trump y señaló el potencial de asociarse con la administración para reducir la regulación.
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También se ha visto a ejecutivos de Meta y Google visitando a Trump en Florida, insinuando un deseo de influencia en la configuración de las próximas políticas. Según Trump, “en este mandato, todo el mundo quiere ser mi amigo”, destacando un cambio con respecto a la hostilidad anterior que enfrentó por parte del sector tecnológico.
Elon Musk describió la reunión como una “gran conversación”, lo que sugiere una atmósfera positiva o al menos amistosa. Esta cena se produjo después de la victoria electoral de Trump, con Bezos y Musk, ambos magnates tecnológicos, buscando interactuar con la administración entrante, posiblemente para influir o comprender las direcciones políticas, especialmente en lo que respecta a la regulación, en la que ambos tienen intereses creados debido a las operaciones de sus empresas.
Dado el contexto, podrían haber discutido los planes de desregulación de Trump, que tanto Bezos como Musk han apoyado públicamente. Bezos ha expresado optimismo sobre la agenda desreguladora de Trump, que podría afectar las operaciones comerciales de Amazon. Musk, involucrado en diversas industrias, desde vehículos eléctricos hasta viajes espaciales, también estaría interesado en cómo los entornos regulatorios podrían afectar a sus empresas como Tesla y SpaceX. También hay un tema subyacente de reparar fricciones pasadas, particularmente entre Trump y Bezos, debido a críticas previas de Trump sobre Amazon y The Washington Post. La presencia de Bezos en una cena de este tipo podría indicar un intento de mejorar las relaciones o al menos garantizar un entorno empresarial más fluido bajo la administración de Trump.
Las publicaciones en X reflejan variado sentimientosdesde verlo como un movimiento estratégico de Bezos hasta criticar a los multimillonarios alineándose con el poder político, lo que sugiere una interacción compleja de negocios, política y relaciones personales.
La invitación de Musk no se anticipó inicialmente, lo que indica la naturaleza fluida de reuniones de tan alto riesgo. La interacción se caracterizó por una mezcla de intereses comerciales y agendas personales. El papel de Musk en las discusiones sobre el gasto gubernamental subraya la importancia de los líderes tecnológicos en la configuración de las políticas económicas futuras, especialmente ahora que la administración de Biden está firmemente establecida en la conciencia pública.
Crédito de la imagen destacada: Kerem Gülen/Ideograma